La línea de la prevención
La edición digital de Heraldo de Aragón publica, con fecha 8 de noviembre, un balance de actividad de "La línea de la prevención" de riesgos laborales en la construcción. Fuera de los datos y las valoraciones que del texto se translucen, queda clara la enorme siniestralidad a la que está sometido el sector en particular y el mercado laboral en general en España.
Es un buen instrumento, este de la "línea de la prevención". Mejor dicho. Es bienintencionado. Permite, a pie de obra, en tiempo real, solucionar dudas y proponer medidas correctoras sobre el terreno en determinadas situaciones que se dan en el día a día de cada puesto de trabajo. Es uno de esos ejemplos de entendimiento entre los agentes sociales, eso que está tan de moda y que sirve para asegurar el crecimiento del país y tal y tal...
Por desgracia, no es capaz de reducir, en términos absolutos, la siniestralidad de la construcción. Y no lo será nunca, a menos que se reduzca la propia precariedad en un sector que ha hecho del destajo parte fundamental de su actividad. Porque en las diez o doce horas que dura cada jornada laboral, a lo largo de cinco o seis días a la semana (hablamos de 60 ó 70 horas semanales) ¿a cuántas situaciones de peligro habrá estado expuesto el trabajador?
Más aún. ¿Hásta qué nivel de cansancio y caída de motivación y reflejos llegará el trabajador para obviar todo tipo de medida protectora? El propio estudio refleja que los que menos emplean esta línea preventiva son precisamente... los propios obreros.
En fin, a pesar de todo, la iniciativa aporta. La línea de la prevención está disponible en el 900 20 30 20, o bien en esta página web http://www.lineaprevencion.com.
Es un buen instrumento, este de la "línea de la prevención". Mejor dicho. Es bienintencionado. Permite, a pie de obra, en tiempo real, solucionar dudas y proponer medidas correctoras sobre el terreno en determinadas situaciones que se dan en el día a día de cada puesto de trabajo. Es uno de esos ejemplos de entendimiento entre los agentes sociales, eso que está tan de moda y que sirve para asegurar el crecimiento del país y tal y tal...
Por desgracia, no es capaz de reducir, en términos absolutos, la siniestralidad de la construcción. Y no lo será nunca, a menos que se reduzca la propia precariedad en un sector que ha hecho del destajo parte fundamental de su actividad. Porque en las diez o doce horas que dura cada jornada laboral, a lo largo de cinco o seis días a la semana (hablamos de 60 ó 70 horas semanales) ¿a cuántas situaciones de peligro habrá estado expuesto el trabajador?
Más aún. ¿Hásta qué nivel de cansancio y caída de motivación y reflejos llegará el trabajador para obviar todo tipo de medida protectora? El propio estudio refleja que los que menos emplean esta línea preventiva son precisamente... los propios obreros.
En fin, a pesar de todo, la iniciativa aporta. La línea de la prevención está disponible en el 900 20 30 20, o bien en esta página web http://www.lineaprevencion.com.
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